¡Respira! ¡Se está despertando!

Parecía que jamás volvería a contemplarte. No me lo vuelvas a hacer, ya sabes como somos, tú conmigo, y yo siempre por ti.
Van comentando las viejas lenguas que ya no eres la misma, publicando vienen que tu esencia anda marchita. Y Tú, siempre tan tímidamente tuya, sigues resignada, como si pudor alguno debiera darte.
Van comentando las viejas lenguas que ya no eres la misma, publicando vienen que tu esencia anda marchita. Y Tú, siempre tan tímidamente tuya, sigues resignada, como si pudor alguno debiera darte.
¡Despierta! ¡Te están llamando!
Como cautiva espadaña pretenden mirarte, mas no llegan a percatarse de
tu perfil, que todo llena, que cubre el alfa y vuelve tímida a la omega.
Es la hora, ¡levántate y grita!, No puedo dar un paso sin que por ti
me pregunten, te anhelan, desean sentirte, aunque ya lo hacen, ya te
sienten.
Sevilla:
tímida furia escondida,
como candil permanente,
como gloria enaltecida que juega,
y se divierte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario